El vino y tus dientes

  • Curiosidades   •   2 de Abril, 2020

¿El vino es bueno o malo para mis dientes?

En estos momentos en los que por la situación actual estamos en casa, se suele aumentar la cantidad de compras nerviosas de alimento, por miedo a la incertidumbre de cómo vaya a evolucionar la situación con el Covid-19, los expertos suelen llamar a este patrón de compras “compras bunker”. De hecho, recientemente la plataforma Gelt que estudia los datos del consumidor publicó un estudio indicando que las ventas de vino habían incrementado un 41%.

¡Chinchin!

Podemos suponer, a raíz de este dato, que la población teme que haya una crisis de desabastecimiento o simplemente que quieren tener esta bebida a la mano para manejar la ansiedad en estos tiempos difíciles.

Como todo en la vida, el vino tiene sus pros y sus contras, y en nuestro blog te daremos ambas visiones para que las valores la próxima vez que vayas a disfrutar de una copa de vino.

Entre sus beneficios, por ejemplo, múltiples estudios científicos han descrito que el vino tiene polifenoles, que le otorgan cuerpo y textura; además actúan como antioxidantes naturales ayudando a eliminar las bacterias que se adhieren a los dientes para formar placa dental, por lo cual son un excelente coadyuvante en la prevención de enfermedades como la caries y la gingivitis.

Por el contrario, una desventaja conocida que nos hace tener cuidado, (sobretodo con el vino tinto) es la pigmentación dental que ocasiona, esto es debido a la presencia de cromógeno, el principal causante de esas manchas extrínsecas desagradables que a nadie le gustan. Además, un estudio hecho por el Dr. Walmsley del British Dental Association descubrió que la acidez que tiene el vino (principalmente el vino blanco) hace que se erosione el esmalte, lo cual provoca que la superficie del diente se vuelva porosa, haciendo que sea más vulnerable a pigmentarse con otras sustancias alimentarias como las contenidas en el café y el té.

Pero en la vida todo es un balance, así que aquí les traemos algunos consejos para poder disfrutar un vino sin perjudicar la salud bucodental:

  • Acompañar los vinos con quesos. El calcio que tienen los quesos contrarrestan los efectos de la acidez del vino (así que ya tienes una excusa perfecta para realizar una cata de quesos y vinos en casa).

  • Beber agua y/o matique comida. El agua y la masticación estimulan la producción de saliva, de esta manera ayudamos a reducir la acidez del vino.

  • Cepillarse los dientes al menos 20 minutos después de beber una copa de vino. Esto es con el fin de evitar aumentar el índice de erosión del esmalte por un cepillado inmediato a la ingesta de bebidas ácidas.

  • Mantener una adecuada rutina de higiene buco dental y limpiezas profesionales con el dentista cada 6 meses aproximadamente.

  • En los casos que sea necesario, se pueden realizar tratamientos de blanqueamiento, lo cual nos ayudará a minimizar las manchas extrínsecas que puede dejar el vino en los dientes.

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